Aún recuerdo la primera vez que atravesé esa puerta, llegué a la taquilla para preguntar por la obra que se presentaba en el Foro Ibsen, sin saberlo eso me llevaría en un futuro a poder trabajar para Art House.

Desde muy chico mis papás me enseñaron a respetar y honrar el teatro, disfrutarlo y con eso empecé a soñar algún día en trabajar en los escenarios.

Los caminos, o el destino, me llevaron a los medios de comunicación, pero en cuanto tuve oportunidad empecé a cubrir obras de teatro y estrenos, al final es algo que le hace falta a nuestro país.

Trabajar para Art House
Fuente: Art House México

Con eso en mente llegué ese día a la entrevista de la obra, poco a poco nos fueron invitando a más obras que se presentaban en la casa, una sensacional idea. Había oído hablar del formato breve, pero mi experiencia no era tan grata y organizada como la tuve ese día.

Fue ahí que me enteré que la casa llevaba menos de un año y quería entrevistar a la dueña del teatro, Daisy Salazar. Esa casa necesitaba promoverse, y así lo hice, en una plática que solo sería el inicio.

Poco a poco empecé a asistir a la casa, siempre con el apoyo de Daisy, hasta que de repente se presentó la oportunidad de ayudarle en redes sociales. Fue ahí que empecé a trabajar en Art House.

¿En qué momento dejé de trabajar en Art House y empecé a trabajar para Art House?

La respuesta, no tan larga a esa duda, se resume a la pasión, los sueños, la amistad, el trabajo en equipo y un poco de ego.

Cuando empecé a trabajar había cosas que yo creía que eran fáciles y que por falta de atención se olvidaban, algo que no siempre es cierto. Decidí comenzar a involucrarme más para descubrir si era fácil escribir una obra, reunir elenco, imaginar una escenografía, en fin, poner en marcha una producción.

En cada decisión tanto Daisy como Diego, me acompañaron no sólo como dueños del teatro, sino como amigos que querían que cumpliera mis sueños, pero también encontramos el punto en el que los sueños coincidían.

Trabajar para Art House
Fuente: Art House México

Fue ahí que aprendí que uno hace experiencia al laborar en la casa, pero también se puede trabajar para Art House, con el objetivo de crecer juntos, porque después de todo si a uno le va bien, a los demás le irá bien.

Art House es una casa y como tal recibe a sus habitantes para que la disfruten tanto como quieran, un lugar en el que los sueños se realizan.

Han pasado casi tres años desde la primera vez que atravesé esa puerta y es para mí un honor pasar por ella, Art House siempre tiene sus puertas abiertas para todos aquellos que buscan crecer.

Aunque por el momento estemos cerrados por la pandemia del coronavirus, sin duda lo mejor está por venir.

Trabajar para Art House
Fuente: Art House México

Escrito por Mihael Denichi, Comunicación Externa de Art House México

Síguelo en sus redes sociales

A %d blogueros les gusta esto: